Nunca ocurre una sola cosa. Ni en la política ni en la vida, pero en especial en cualquier espacio formativo. Donde uno cree que va a transmitir algo, es mucho más lo que se lleva. Aristóteles tenía razón: aprender es la verdadera función vital, no enseñar. Y eso tiene que ver con los diferentes lugares que ocupa el saber, con la disponibilidad que uno tiene y con las redes sociales y reales que traen nuevas configuraciones.
Esta semana estuve contando mi experiencia de acercamiento a la política en General Rodriguez. La sala estaba llena y aunque conozco otras salas y conozco aulas, algo era realmente impresionante: el respetuoso silencio con el que el público escuchó a cada uno de los panelistas que fuimos invitados a las Escuela de Formación de Dirigentes.
Justo en estos días que estuve pensando mucho en el tema educativo, Jorge Ferronato, Director del CBC de la UBA, fue uno de los expositores y me llevó, con sus palabras, a pensar muchas cosas.
Él contaba -y hacía un resumen para no entendidos- acerca del recorrido educativo: desde las escuelas que cerraron hace tiempo de las que surgía el maestro tornero, el maestro mayor de obras y otras especializaciones. Y tras eso contó un dato impactante: cómo fue que se eliminó matemáticas como asignatura de los dos últimos años del polimodal y sintetiza largas discusiones en que fue eliminada porque era difícil.
Comparto su reflexión acerca de la dificultad. Las cosas son difíciles y en la formación no se trata de facilismo sino de esfuerzo, de tesón, de conducta, de desafío. No se trata de eliminar lo que nos cuesta, sino de encontrar nuevas fórmulas para resolver las dificultades, enfrentarlas, vencerlas. Las matemáticas, el CBC, la economía y tantas otras.
Sobrevolando el tema contaré que este dato fue de impacto porque, en alguna medida, ello llevó a que muchos eligieran carreras que no tuvieran matemáticas, lo que también implicó una baja en la inscripción en ingeniería y hoy el país tiene un déficit de 6000 ingenieros por año.
Me gusta escuchar a los que saben y confrontar esas ideas con las mías y tratar de seguir dándole vueltas a estos asuntos tan relevantes como la educación. Y así como relevante la educación es compleja, y los cambios en el área son lentos, más de lo que quisiéramos, más de lo que soporta nuestra paciencia y además es difícil de resolver, pero cuando hay proyecto hay proyección, y me permito esta redundancia porque me parece la palabra más adecuada. Hay un mirar al futuro de manera concreta, y al presente en el que finalmente las clases comenzaron con mejor pronóstico que el esperado, y donde se materializan los objetivos trazados en educación que pretenden un cambio radical y aspiran a fortalecer aquellos aspectos en los que las cosas se estaban haciendo de la mejor forma posible.
El foco de las escuelas para este Ministerio de Educación es el aprendizaje. Tan simple y tan complejo. A la escuela -entre otras cosas, pero primordialmente- se va a aprender, y se aprenden contenidos y también se aprende el oficio del estudiante que tantas cosas implican.
Y expreso que hay proyecto porque también están atentos, con políticas concretas a incrementar la terminalidad educativa, es decir a luchar cada día, en cada escuela contra la deserción escolar y para eso no alcanza solo la escuela, sino también una concientización social y un esfuerzo conjunto.
Este tramo contempla la educación de los adultos con planes accesibles para completar o comenzar los estudios, porque estudiar siempre es una bienvenida posibilidad.
Desde luego que las proyecciones tienen que contar con recursos y dado el abandono que acarrean los edificios hay una planificación detallada para mejorar la infraestructura escolar.
Todo lleva su tiempo y su esfuerzo. A este Ministerio de Educación de la provincia no le molesta que sea difícil, y aunque le duele la inevitable lentitud, sus planes revelan que no importará el tiempo, pero darán pasos firmes, dejarán huellas, mejorarán la vida de muchos que, al llegar a la escuela, sentirán que hay equipos y equipos pensando en la mejora continua de los procesos educativos, profesionales que saben lo que una vez leí: que el futuro del mundo pende del aliento de los niños que van a la escuela.

2018-05-03T17:23:52+00:00